Conjunto completo de ropa de senderismo

Un conjunto de ropa de senderismo bien seleccionado te permitirá mantenerte abrigado y cómodo independientemente del calor, las lluvias torrenciales y el viento racheado. Para adaptarme a las distintas condiciones que se presentan a lo largo de una expedición, utilizo un sistema de 5 capas.

Fotografía de

1 Capa base, ropa térmica.

Parte superior, camiseta de manga larga, es decir, un longsleeve. Olvídate de la manga corta: la manga larga funciona muchísimo mejor en el senderismo en absolutamente todas las regiones y rutas.

  • Protege los brazos de quemaduras y del sobrecalentamiento por el sol
  • Protege del viento, reduciendo la pérdida de calor. Ofrece protección mecánica frente a ramas, arbustos, espinas y rozaduras en caso de caída.
  • Protege la piel de picaduras de mosquitos, jejenes y otros insectos. 
  • Con manga larga es agradable dormir en el saco, evitando el contacto directo y que la piel se pegue al tejido.

La camiseta con capucha no es obligatoria, pero sin duda es aún más cómoda. Si es necesario, la capucha protegerá el cuello y la cabeza del viento fuerte, del sol y de los mosquitos. Al dormir, evita que el saco se ensucie con la grasa natural de la piel en la zona del cuello; es mi recomendación definitiva.

Parte inferior, mallas térmicas. 

La combinación de parte superior e inferior es ideal para climas templados pero nublados y bajo la lluvia. Encima se colocan una chaqueta y unos pantalones con membrana. La capa #1 evacúa la humedad, la capa #5 protege de la lluvia y del viento. Por mi experiencia, resulta muy cómodo a temperaturas superiores a +15 °C.

La capa #1 también se puede utilizar como conjunto para dormir en el saco en climas cálidos, para no manchar el interior con la grasa corporal, y además resulta más agradable al tacto.

Material: sintético o sintético/lana merina

Densidad del tejido: 80-110 g/m², con preferencia por los tejidos más finos, veraniegos y transpirables.

Color: prioridad para tejidos y tonos claros. Se calientan sensiblemente menos y atraen menos mosquitos y jejenes.

 Debe quedar ajustada, ceñida como una segunda piel, para evacuar y evaporar la humedad, pero sin apretar, especialmente en las axilas, rodillas y codos, ya que de lo contrario dificultaría la circulación sanguínea.