Esquís o raquetas de nieve: qué elegir para el senderismo
En una expedición invernal, el primer reto es avanzar sobre nieve de distinta profundidad y densidad. Para moverse en condiciones de nieve sin un sobreesfuerzo, se necesitan esquís de travesía y raquetas de nieve. Determinemos dónde funcionan mejor los esquís y dónde las raquetas. Analicemos de forma breve y puntual los pros y contras de los esquís y las raquetas.
Raquetas de nieve
Ventajas:
- Las raquetas de nieve son más fáciles y rápidas de dominar para cualquier usuario.
- Se pueden usar con cualquier tipo de calzado.
- Con raquetas es fácil moverse en terrenos medios y complejos, ofrecen estabilidad en descensos pronunciados, facilitan superar zonas de árboles caídos y aportan maniobrabilidad en espacios reducidos.
- La mayoría de las raquetas cuentan con alza para el talón para aliviar la carga muscular en las subidas.
- Son compactas para el transporte, con una longitud media de 35–60 cm y ligeras, de 1,5–2,5 kg. No requieren una funda especial y se transportan fácilmente en cualquier medio.
- Las raquetas son, por término medio, más económicas y solo necesitarás unos bastones como complemento, siendo perfectamente válidos los de trekking convencionales.

Desventajas:
- El avance con raquetas de nieve es más lento que con esquís, especialmente en tramos llanos y descensos. Permiten cubrir distancias más cortas.
- Son un medio de transporte funcional, no permiten disfrutar de la sensación del deslizamiento como los esquís.
- En la mayoría de las condiciones requieren un mayor esfuerzo físico para moverse en la nieve, ya que la superficie de apoyo de las raquetas es menor que la de los esquís y el propio paso es más exigente.

Gracias a su facilidad de uso, bajo coste —a partir de 5 000 RUB— y pocas exigencias de equipo complementario, son ideales para principiantes, personas con poca preparación física o simples paseos. Por ello, en los viajes comerciales es habitual encontrar rutas con raquetas de nieve.
Dado su bajo precio y tamaño compacto, las raquetas suelen llevarse como elemento de emergencia o adicional. Por ejemplo, en expediciones con esquís por si alguno se rompe; los conductores de motos de nieve para situaciones de emergencia si el vehículo falla; los pescadores para recorrer distancias cortas por la nieve hasta el lugar de pesca; los alpinistas las utilizan como equipo de aproximación a la ruta, etc.

En las rutas organizadas, los participantes saben con certeza que, incluso sin experiencia en expediciones invernales, podrán caminar con raquetas; para la agencia, supone una inversión asequible en equipo. También son perfectas para videógrafos y fotógrafos, por ejemplo, para grabar vídeos como: «Cómo elegir esquís de travesía», «Cómo montar una tienda en una expedición invernal», «7 reglas para pasar la noche en invierno»
En definitiva, con raquetas es más fácil planificar la ruta, ya que incluso un grupo sin preparación podrá sortear la mayoría de obstáculos, como árboles caídos o fuertes pendientes en subida, a diferencia de los esquís, que son mucho más exigentes con el usuario y con la planificación. La condición principal es programar un kilometraje moderado.

Esquís
Ventajas:
- Desplazamiento rápido en terrenos poco accidentados, especialmente en tramos llanos con nieve compactada por el viento y en descensos.
- Mayor facilidad de avance sobre nieve profunda.
- Capacidad para cubrir distancias más largas.
- En los esquís de travesía se camina, no se esquía en pista, pero el propio movimiento resulta muy gratificante.
- Posibilidad de arrastrar cómodamente pulkas en nieve profunda.
- Gran adaptabilidad gracias a las escamas y pieles de foca de diferentes tamaños y materiales.
- Excelente ejercicio cardiovascular, una gran alternativa al running y una experiencia más variada en comparación con el esquí de fondo tradicional.

Desventajas:
- La técnica es más compleja; normalmente se necesitan de 3 a 5 días para desenvolverse con suficiente soltura.
- Hay más caídas y es más difícil levantarse.
- El coste del equipo completo —esquís, fijaciones, botas y bastones— es más elevado que el de unas raquetas.

Los esquís son una opción fantástica para el senderismo invernal: permiten recorrer rutas largas, desplazarse con rapidez y disfrutar al máximo tanto de la marcha como de los descensos. Su uso resulta muy gratificante y fluido. Al elegir el modelo adecuado, las fijaciones, las botas, la longitud y el material de las pieles de foca, las escamas y las ceras, es posible adaptar los esquís de travesía a cualquier condición externa.
Tienen una curva de aprendizaje más exigente; por lo general, se requieren dos, tres o más salidas de fin de semana para lograr un deslizamiento razonablemente estable. Cuanto mejor sea el equipo, mejor responderá. Por ejemplo, unos esquís clásicos Beskid con fijaciones de cable tradicionales serán sensiblemente menos dóciles y fiables que unos Fischer con fijaciones NNN BC. Y una cuerda improvisada antideslizante siempre será menos práctica que unas pieles de foca específicas.
Me apasionan las expediciones invernales. Si estás planeando una aventura, únete a una de nuestras expediciones en la Península de Kola.
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