En 2015, mi historia de senderismo comenzó con un viaje por la Crimea. Como suele suceder con las cosas casuales, sin planearlo y solo, subí a la montaña Demerdzhi. En el camino me hice ampollas sangrantes debido a mis zapatillas urbanas, me encontré con una nube repentina y me perdí en la cima cuando empezaba a oscurecer.
En la niebla de la nube me di cuenta de que, al alejarme del pueblo y de las personas, el flujo de pensamientos se calmó, los problemas de repente se volvieron insignificantes y los sentidos se agudizaron. Llegó la concentración en el momento: el grito de un águila piqueando en el valle, el ruido de pequeños pedruscos bajo los pies, la ligera lluvia en la cara, la búsqueda del sendero.
Una sensación especial de contacto con la naturaleza, uno contra uno.
Bajé por la ladera ya de noche, bajo los destellos de los relámpagos y la fuerte lluvia. Incrediblemente agotado y empapado hasta los huesos, llegué a casa por la noche y caí exhausto en la cama.
Por la mañana me di cuenta de que un solo día me dio más emociones, conciencia, calma y profundidad que todo el viaje en moto por la Crimea y la experiencia de muchos viajes anteriores por Camboya, Vietnam, Tailandia y otras países.
Deseando volver a sentir esa sensación, el siguiente verano me preparé y me fui de viaje. Recorrí cientos de kilómetros por el Caucaso, por el lado de Rusia y Georgia, y crucé Turquía con autostop. Una nueva experiencia de interacción con la naturaleza y dos meses de noches en la tienda me ayudaron a conocerme de verdad y mi vida empezó a cambiar.
Renuncié a mi trabajo en el banco, donde trabajaba en private banking, y luego me fui a la tienda de deportes Sport-Maratón. Me fui a Nepal y luego al norte, donde encontré la naturaleza más salvaje, primitiva y pura. El Ártico al que me enamoré hace diez años y, con cada año, el llamado se vuelve más fuerte y paso más tiempo explorando el duro y hermoso mundo de la tundra, solo a pie, en esquí y descubriendo este mundo a otros.
Entrevista para la editorial 'Mi Planeta' por el enlace:

